Mostrando entradas con la etiqueta Bizcocho. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bizcocho. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de diciembre de 2015

Financiers







La cocina francesa siempre ha sabido hacer valer su poderío en las artes culinarias. Nadie como los franceses ha sabido crear un conjunto de platos tan equilibrado, afición por el buen comer y desarrollar el arte de preparar una buena comida. Y además está el glamur. Sí, sí, glamur, sin la o, así queda reconocido por la RAE rezando como definición encanto sensual que fascina

Bueno, sea como sea, la cuestión es que, para satisfacer el gusto de tomar algo dulce que tenían los elegantes hombres de finanzas que acudían a la bolsa, el maestro pastelero de la confitería La Lasne, situada junto a la bolsa de París, inventó unos pastelitos que se podían degustar en un plis plas sin mancharse las manos. 

Y como nosotros no nos amilanamos por nada aquí os dejo la receta de estos magníficos financiers bajo la batuta de Paco Torreblanca. Calcaditos.








Ingredientes y elaboración
(para 30 financiers)

135 g de harina floja (repostería)
180 g de mantequilla avellana
300 g de azúcar
120 g de almendras en polvo
300 g de claras de huevo
Sal Maldón (una pizca de sal)
6 g de levadura en polvo



Precalienta el horno a 200º, calor arriba y abajo. 

Para esta receta es imprescindible realizar una mantequilla avellana (beurre noisette), llamada así por el aroma y sabor a frutos secos que adquiere la mantequilla una vez fundida y dorada, sobre todo a avellana. 



Pon la mantequilla a hervir a fuego muy lento de 10 a 15 minutos. En este tiempo se evapora el agua que contiene y van quedando partículas sólidas en la superficie que hay que ir retirando con una cuchara. Apártala cuando haya adquirido un bonito color dorado y expela ese aroma a avellana, no dejes que se oscurezca demasiado. 



Cuela la mantequilla finamente colocando una gasa o una muselina en el colador. Reserva.



Está claro que ésta es una de las particularidades de los financiers. Para quienes me habéis comentado sobre poner aceite de oliva, tengo que decir que podremos adaptar infinidad de recetas a su uso pero hay singularidades que hacen que, a veces, no sea posible; ésta es una de ellas. Y viceversa, está claro que esta mantequilla con sus matices pudiera ser el aliño de muchos platos en lugar del aceite; otra cosa es que estemos dispuestos a ello.




Tamiza la harina y mézclala con el resto de ingrediente sólidos. Bate las claras de huevo ligeramente, no es necesario montarlas, e incorpóralas poco a poco mezclando bien. Vierte la mantequilla avellana envolviendo despacio, en hilo muy fino.



Deja reposar la masa 1  hora. Lo ideal es pasarla a una manga pastelera, a la que ni siquiera es necesario ponerle una boquilla, basta con cortar una esquinita para llenar cómodamente  las cavidades del molde.



Escoger moldes no muy grandes, los de tipo concha o lingote son los más adecuados; ya sabes, hay que procurar no mancharse los dedos.




Si quieres hacer una variación sobre los clásicos rellena con masa casi la mitad de la cavidad, coloca una barrita Kinder y termina de llenar hasta medio cm del borde. Tendrás unos financiers con sorpresa.



Coloca la bandeja en el centro y hornéalos hasta que hayan subido y estén dorados, entre 15 y 20 minutos pero, como siempre, compruébalo pinchando una brocheta, que debe salir limpia. 

Deja que pierdan algo de calor un rato antes de desmoldarlos y ponlos a enfriar sobre una rejilla para que no se humedezcan por debajo.




El último toque ha sido poner un zig zag de chocolate fundido a los financiers clásicos.




Y una  lluvia de azúcar glas a los rellenos. 




Os lo aseguro, son puro glamur.




¡Hummmmmmm!




A la vôtre santé.



De nuevo perezco al influjo de la cocina francesa. Es lógico, esto es la cuisine. 







Abreviaturas

g Gramo
cm Centrímetro





martes, 8 de diciembre de 2015

Tarta irish coffee





Hace casi dos meses que se terminó la navidad así que es de suponer que estáis cumpliendo con rigor ese listado de buenos propósitos que todos los años comienza cuando ese tiempo se acaba. Que si hacer deporte a menudo, ser más disciplinado, gastar menos, empezar de una vez la dieta, ... ¡Bravo campeón, o campeona! Porque está demostrado que son muy pocas las personas que mantienen sus propósitos pasada la primera semana.  Pero, vamos, que tampoco hay que ser tan rigurosos; además, en lo que concierne a esto de las dietas es preferible meter la pata una vez que andar matando el gusanillo de la tentación con una fruslería a cada instante; te lo digo yo, que de esto entiendo un montón. 



Ingredientes y elaboración

Para el bizcocho
130 g de harina
220 g de azúcar moreno
35 g de cacao puro en polvo
2 c/c de levadura
70 ml de aceite de oliva (suave - 0,4º)
2 huevos M
130 ml de leche entera
130 ml de café negro 

Para el relleno
100 g de mantequilla
300 g de azúcar superfina
60 g de cacao en polvo
75 ml de leche

Para el almíbar
100 g de azúcar blanco
100 ml de agua
2 c/c de café instantáneo
60 ml de whisky
1 rama de canela

Para decorar
250 ml de nata vegetal



Enciende el horno a 180º, calor arriba y abajo. Prepara el molde para el bizcocho engrasándolo y enharinándolo o poniéndole spray desmoldante.  Como llevaba ya tiempo haciendo tartas redondas esta vez  he escogido un formato rectangular de 28 cm x 12 cm x 10 cm, pero puedes optar por cualquier otro con la suficiente capacidad.



Haz el café, mézclalo con la leche y resérvalo. Tamiza en un bol la harina con la levadura y el cacao. Bate los huevos, incorpora el aceite y el azúcar y mezcla bien. Añade la mezcla de harina al batido envolviendo hasta que resulte bien unido y homogéneo. Agrega el café con la leche y mezcla bien de nuevo. 

Vierte la preparación en el molde, hornéalo en el centro del horno hasta pasada media hora. Comprueba si el bizcocho está hecho pinchando una aguja o brocheta que tendrá que salir limpiar para poder sacarlo. Si no, mantenlo en el horno comprobando cada 2 o 3 minutos. También sabrás que está en su punto cuando se aprecie que el bizcocho se ha separado ligeramente de las paredes del molde, entonces retíralo del horno y deja que pierda calor antes de desmoldarlo sobre una rejilla para que no se humedezca. 



Dos consideraciones antes de hacer la crema. El azúcar tiene que ser superfino o impalpable, de lo contrario corres el riesgo de que resulte granulosa; y antes de empezar a batir coloca la tapa o cubre el bol con un paño para que no se te llene todo de polvo de azúcar. 

Pon todos los ingredientes en el bol de la batidora, el azúcar y el cacao tamizados. Mezcla con el batidor de varillas al mínimo durante 2 minutos, después 4-5 al máximo, hasta que la crema se vea uniforme y brillante. Pásala a una manga pastelera con boquilla de estrella y de tamaño medio así la tienes lista tanto para rellenar como para decorar. Reserva en el frigo. 

Prepara el almíbar cociendo a fuego medio el azúcar, el agua y la rama de canela hasta que reduzca un poco y empiece a presentar un tono levemente dorado. Se pone el café instantáneo y el licor, se deja hervir un par de minutos más para que el alcohol se evapore y se retira. Desecha la canela y deja enfriar. 



Monta la nata con el batidor de varillas en la batidora, el robot de cocina o la thermomix hasta que forme picos consistentes. Rellena con ella una manga pastelera con boquilla de estrella de 3-4 mm y reserva en frío. 

En diferentes ocasiones os he comentado que llevo ya tiempo utilizando nata vegetal; por si no la conocéis os emplazo aquí para que sepáis de qué se trata y aquí para cómo usarla.




Si al bizcocho le ha salido algo de "joroba" nivélalo y déjalo perfectamente plano. Córtalo a lo largo dos veces para obtener tres planchas iguales, pínchalas por diferentes sitios con una aguja o un tenedor y aplícales el almíbar con un pincel o rociándolo con un biberón de boquilla fina. Pon una buena capa de crema sobre una de las láminas de bizcocho, coloca encima otra plancha, vuelve a poner relleno y la última de bizcocho.  



Y ahora agarra las mangas pasteleras y dale a ese juego de muñeca para decorar.  Ni siquiera he cubierto los laterales, me gusta dejar a la vista las capas de jugoso bizcocho y de crema, así que la nata restante la llevo a la mesa para que cada cual se sirva a su gusto.                                                                                                                                                               



Aquí encontraras fusionadas todas las sensaciones que te proporcionan el café y el chocolate con la chispa del whisky. Te comerás un café irlandés.






Abreviaturas
c/c Cucharada de café
g Gramo
M Mediano
L Grande




viernes, 4 de diciembre de 2015

Bizcocho Bundt de cerveza Guinness




Empecemos por el principio, qué es un bundt. Se trata de un término que alude tanto al molde como al bizcocho que en él se hornea (bundt cake) del que hay muchos y muy variados. Se caracteriza por estar hecho en aluminio fundido con el interior antiadherente, material que propaga el calor de forma uniforme; tener una chimenea central que contribuye a mejorar la cocción de la masa durante el horneado y sus caprichosas y acanaladas formas. 

Cuentan que el resultado es tan espectacular que no te conformas con tener sólo uno y terminas coleccionándolos, tanto es así que en Estados Unidos son tan populares que ya en el año 2006 quedó instaurado el día nacional del bundt cake, celebrándose cada 15 de noviembre. 






¿El 15 de noviembre? Qué casualidad ¡si es mi cumpleaños! Aprovecho y me lo regalo, pero que conste que sólo es para comprobar si realmente crea adicción.

Ahora vamos a celebrarlo



Ingredientes y elaboración
(para un molde de 2,2 l de capacidad)

125 ml de leche entera
1 c/p de zumo de limón
250 ml de cerveza Guinness
250 g de mantequilla
2 huevos L
250 g de azúcar moreno
150 g de azúcar blanco
260 g de harina de repostería
100 g de cacao puro en polvo
1 c/c de levadura en polvo
1 c/c de bicarbonato 
1 c/c de extracto de vainilla

Para la crema de queso
200 g de queso crema
1/2 c/c de extracto de vainilla
125 g de azúcar glas
50 ml de leche entera





Precalienta el horno a 180º con la rejilla situada en el centro. Engrasa a fondo el molde, yo uso spray desmoldante que es más cómodo y seguro pero puedes aplicar mantequilla y rociar con cacao en polvo incidiendo bien con un pincel en cada arista o recoveco.

Ponle a la leche la cucharadita de zumo de limón y déjala reposar 10 minutos.

En un cazo calienta a fuego bajo la cerveza con la mantequilla cortada a dados hasta que se funda. Retira del calor, echa los dos azúcares, el cacao y remueve hasta que estén disueltos. Añade los huevos, la leche y la vainilla sin dejar de batir a cada incorporación. 



Tamiza la harina, el bicarbonato y la levadura en un cuenco de buena capacidad y vierte sobre ellos los líquidos poco a poco mientras bates para que no se formen grumos. Vierte en el molde, golpea ligeramente la base contra la encimera asegurándote de que la masa llega a todos los huecos y se disipan las burbujas de aire. Colócalo en el centro del horno sobre la rejilla, no sobre la bandeja, para que el calor suba sin obstáculo por la chimenea y se consiga el efecto que se pretende. 



Hornea el bundt unos 50 minutos. Debes ser estricta con el horneado para que el bizcocho no te quede húmedo, comprueba con una aguja que esté cuajado; de todas formas cuando esté en su punto verás que se separa el solito del borde 2 o 3 mm. Retíralo del horno y deja que repose 10 o 12 minutos sobre una rejilla. 

Para desmoldarlo dale ligeros toques sobre la superficie o unos golpecitos secos con el canto de la mano, no introduzcas ningún elemento metálico, ya verás con la facilidad que sale. 





Para la crema de queso bate con las varillas el queso crema con la vainilla y ve incorporando el azúcar glas a cucharadas hasta que esté completamente disuelto; eso sí, tiene que ser azúcar impalpable. Ponla en el frigorífico unas cuantas horas para que coja cuerpo. Yo he puesto la mitad en una manga pastelera para hacer algunas decoraciones y la otra mitad la he aligerado con leche y la he puesto en una jarrita para que cada cual se sirviera.




¡Hummmmm! ¿Veis ese agujerito que hay en la parte inferior del trozo de bizcocho? Es una burbuja que se ha estado riendo de mí mientras os comentaba cómo hay que quitar el aire contenido en la masa. ¡Qué ironía!

Hoy no me ha gustado nada cómo ha terminado esta entrada. ¡Qué coraje me ha dado encontrármela ahí!

Eso sí, el bundt cake de Guinness está que te mueres.








Abreviaturas

c/p Cucharada de postre
c/c Cucharada de café
g Gramo
l Litro
cm Centrímetro
ml Mililitro
mm Milímetro
L Grande




domingo, 20 de septiembre de 2015

¿Cupcake Filipino o Príncipe?





Ya parece que se ha aplacado un poco el boom de hace unos años, cuando esa especie de magdalena llamada cupcake llegó a nuestra repostería, pero la creatividad que despierta las infinitas posibilidades de combinar sabores y colores en un pequeño pastelito hizo que viniera para quedarse. Aunque yo creo que nunca han sido una amenaza para un bizcocho bien horneado o una tarta de cumpleaños.

De estos cupcakes  sólo te diré que nada más que el olor a chocolate llama a la puerta de tu pituitaria el ser más goloso se apodera de tu mente. ¡Por Dioooooooos, es purito colocón de chocolate! 


Ingredientes y elaboración
(para 12 cupcakes)

Para el bizcocho
200 g de azúcar
3 huevos M
160 g de harina
125 g de mantequilla
50 g de cacao en polvo sin azúcar
130 ml de leche 
1 c/p colmada de levadura en polvo
1 c/c de extracto de vainilla
1 pizca de sal

Para el almíbar
120 ml de agua
100 g de azúcar
1 rama de canela

Para el sirope de chocolate 
50 g de cacao en polvo
150 g de azúcar
100 ml de agua
1 c/s de glucosa
1/2 c/c de extracto de vainilla
1 c/c de mantequilla

Para la crema 
10 filipinos blancos o galletitas príncipe estrella
125 g de mantequilla
2 c/s de leche
300 g de azúcar superfina (icing sugar)
125 g de queso crema

Para la decoración
12 filipinos o estrellas

Antes que nada te diré algo importantísimo. Cuando se habla de azúcar superfina es que es eso, casi un polvo de azúcar. Compra icing sugar, nada de ese azúcar que se comercializa como glas o que se hace con la thermomix, porque corres el riesgo de masticarlo en la crema. Y para batirla usa una batidora de varillas rígidas, los robots de cocina tampoco sirven porque no logran la consistencia que se necesita.





Saca los ingredientes que estén en el frigo menos el queso crema. Precalienta el horno a 180º, calor arriba y abajo. 

Haz el almíbar  poniendo el agua, el azúcar y la rama de canela en un cazo a fuego medio, remueve para disolver el azúcar y deja que hierva un par de minutos. Retira del calor y deja templar.

Haz también el sirope de chocolate. Calienta el agua en un cazo a fuego medio, disuelve el azúcar, incorpora el resto de ingredientes menos la cucharadita de mantequilla y remueve hasta que sea una salsa homogénea. Deja que pierda un pelín de calor antes de añadir la mantequilla, remueve hasta que se haya fundido e integrado. Cuando se enfríe algo más pásala a un tarro y resérvala.



Prepara la bandeja con las cápsulas de papel. Mezcla en un cuenco la harina, la levadura y el cacao. Bate la mantequilla con el azúcar hasta que resulte integrada y ve añadiendo los huevos uno a uno sin dejar de batir. Echa la mitad de la harina, la leche, la vainilla, la pizca de sal y la otra mitad de la harina mezclando en cada incorporación hasta que resulte lisa y homogénea. Reparte la masa en las cápsulas con algo que te sirva de medida para poner en cada una la misma cantidad, en cualquier caso no las llenes más de 2/3 y hornéalos en el centro del horno 20 o 25 minutos. Y, como siempre, comprueba que se han hecho pinchando una aguja, que debe salir limpia. 

Nada más sacarlos del horno pincha cada cupcake con la aguja varias veces, píntalos con el almíbar y deja que se enfríen.




Para hacer la crema comienza por triturar las galletas lo más fino posible y resérvalas. Pon en el cuenco de la batidora o robot el icing sugar tamizado, la mantequilla y la leche, tápalo o cúbrelo con un paño si no quieres envolver la cocina en una nube de polvo y bate al mínimo un par de minutos. Añade la crema de queso fría y sigue batiendo 5 o 6 minutos, ahora al máximo. A mayor tiempo de batido, mayor consistencia. Incorpora las galletas molidas y vuelve a batir 1 minutillo más. Reserva en frío.




Cuando estén fríos los cupcakes se saca un cilindro del centro de cada uno sin llegar al fondo del todo. Deja cada cilindro junto a su cupcake para no confundirlos. Rellena los huecos con sirope de chocolate, lo suficiente para que no rebosen cuando se vuelva a poner la tapa, pero si quieres poner más no los tapes.

Cubre el cupcake de crema hasta el borde de la cápsula alisando la superficie con una espátula o un cuchillo. Echa el resto en una manga pastelera con boquilla de estrella y haz rosetones partiendo del centro y en el sentido de las agujas del reloj. Se espolvorea ligeramente con cacao en polvo y se termina de decorar con estrellas príncipe o filipinos. 




Y si quieres hacerlos con ron, coñac, marrasquino, orujo, ..., sólo tienes que reducir la cantidad de leche tanto como pongas de licor. En el bizcocho puedes poner mitad y mitad  y en la crema y/o el almíbar añadir 20 o 30 ml.








Abreviaturas
c/s Cucharada sopera
c/c Cucharada de café
g Gramo
ml Mililitro 
Mediano




jueves, 4 de junio de 2015

Bizcocho de calabaza




No es propio de mí. Lo sé. Ni un emplatado, ni un escenario, ni siquiera una porción cortada para que veáis el interior. Tendréis que disculparme pero tengo muchísima prisa, me echado a temblar cuando he caído en la cuenta de que las plantas de calabaza de este año ya empiezan a desarrollarse y aún tengo puré de calabaza de la cosecha del pasado. Así que haré buñuelos, magdalenas, flanes, galletas, cremas, ... y bizcochos. Bizcochos de buen tamaño que me ayuden de remediar el tema del excedente de producción.

Deberías plantearte hacer este tipo de bizcochos porque cada 100 g solo contienen 230 kilocalorías frente a las 350 de los churros o las 440 de un croissant. Solo hay que tener en cuenta que necesitan un poco más tiempo de horneado que los demás así que, aunque la brocheta salga limpia cuando comprobéis si el bizcocho está en su punto, dejadlo 5 minutillos más, sobre todo los que son de este tamaño, para aseguraros de que no quedará húmedo.

Éste es un megabizcocho, para hacerlo más pequeño solo tenéis que sacar las proporciones.



Ingredientes y elaboración
(para muuuuchas personas)

750 g de puré de calabaza asada
300 ml de aceite de oliva suave o de girasol
450 g de azúcar
750 g de harina de repostería
2 sobres de gasificante azul y 2 blancos
1,5 sobre de levadura (Royal)
8 huevos M
1 c/c de canela molida
1 c/c de sal
Azúcar 
Canela molida


Para el puré de calabaza
1,5 k de calabaza
Papel aluminio






Lo primero que hay que hacer, mejor el día de antes, es asar la calabaza. Enciende el horno a 200º, calor arriba y abajo. Trocéala en trozos grandes, envuélvela en papel de alumnio y hornéala en el centro del horno durante 1 hora. Cuando haya pasado el tiempo sácala, abre el papel de alumnio -cuidadín, puedes quemarte con el vapor concentrado en la envoltura- y deja que se tiemple para que puedas manejarla. 



Con una cuchara ve sacando la carne de la calabaza limpia de semillas y piel, hazla puré aplastándola con un tenedor y reserva. En este punto si, como yo, tienes una buena cosecha de rupertas puedes envasar tuppers con el puré, etiquetarlos y congelarlos.  




Prepara un molde grande, yo he usado uno de 35 cm x 45 cm, poniendo papel de horno en el fondo y spray desmoldante en los laterales, o bien engrasándolos y enharinándolos. Enciende el horno a 170º, calor arriba y abajo.

Por un lado se preparan todos los ingrediente líquidos. Bate los huevos con el azúcar hasta que blanqueen, añade el aceite batiendo hasta mezclarlo bien  e incorporar el puré de calabaza volviendo a mezclar/batir. Si tienes un procesador de alimentos o la thermomix puedes hacerlo en las velocidades de batido y mezclado, respectivamente.



Por otra parte en un bol se mezclan y tamizan la harina, los sobres de gasificante, la levadura y las cucharaditas de canela y de sal. Se incorporan a la preparación de los líquidos y se integra todo bien. Igualmente puedes valerte de la thermomix o procesador, en velocidades de mezclado.

Vierte la masa en el molde, nivélala dándole unos golpes secos y planos sobre la encimera, rocía la superficie generosamente con azúcar y un toque de canela, lo que le formará una exquisita costra, y hornea en el centro del horno hasta que esté hecho. Para las cantidades que se manejan en este bizcocho no abras la puerta del horno de ninguna manera en los primeros 40 minutos. A partir de entonces si ves que se dora demasiado cúbrelo con una lámina de papel aluminio porque, aunque  depende de cada horno, puede pasar 1 hora hasta que esté listo.




Espera a que se asiente y pierda algo de calor antes de desmoldarlo y ¡atácale!, no esperes al desayuno o a la merienda para probarlo, tiene una textura finísima. 





Abreviaturas

c/c Cucharada de café
g Gramo
cm Centrímetro
M Mediano
ml Mililitro



sábado, 18 de abril de 2015

Tarta de café y chocolate (también con Thermomix)




En realidad hoy iba a empezar a plantear un megapost dedicado al dulcísimo mundo de las mermeladas. Pero ha sido mirar el archivo fotográfico, encontrarme esta tarta que tambíén lleva ya un tiempo queriendo salir del cascarón y cambiar de idea.

No podéis imaginaros cómo está esta tarta. Un bizcocho de chocolate súperemborrachado de almíbar de café. Un relleno y una cobertura de cremas de mantequilla de moka y de chocolate. Y además, yo con una manga pastelera soy feliz. 

Pero, tranquilos, no hay que poner el grito en el cielo, que sin manga sigue estando igualmente de escándalo.


Ingredientes y elaboración

Para el bizcocho
4 huevos L
150 g de azúcar
140 g de harina
1 c/c de extracto de vainilla
40 g de cacao en polvo
1 pizca de sal

Para el almíbar de café
400 ml de agua
200 g de azúcar
10 g de café molido
10 ml de coñac

Para la crema de mantequilla
100 ml de agua
400 g de mantequilla
6 yemas de huevo (M)
150 g de chocolate fondant
2 c/s de café soluble
350 g de azúcar
1 c/c de extracto de vainilla
1 pizca de sal


Lo primero que hay que hacer es preparar todos los ingredientes, recuerda que tienen que estar a temperatura ambiente. Hacemos el bizcocho. Enciende el horno a 180º, calor arriba y abajo y coloca la bandeja en el centro. Engrasa y enharina el molde (yo he usado uno redondo, de 20 cm de diámetro y 6 cm de alto). 




Separa las claras de las yemas, ponlas en un bol y bátelas hasta que estén bien espumosas. En otro bol bate las yemas con el azúcar hasta que blanqueen.  Une las dos preparaciones, incorpora el extracto de vainilla, la pizca de sal y mezcla suavemente, apenas batiendo. Revuelve la harina con el cacao en polvo y ve poniéndola a cucharadas en los huevos batidos integrándola con movimientos envolventes. Si usas la batidora o un robot reduce la velocidad cuando pongas la harina.
Vierte en el molde y hornea.  A los 25 ó 30 minutos comprueba si el bizcocho está hecho pinchando una varilla, tiene que salir limpia. Si no, déjalo unos minutos más. No lo desmoldes hasta que pasen 20 ó 25 minutos, se te rompería.



Para el almíbar hierve el agua con el café 2 ó 3 minutos, apártalo y deja que repose otro tanto. Cuela a través de una tela tupida, añade el azúcar y el coñac y cuécelo 5 minutos a fuego bajito, que reduzca un poco. Rellena un biberón de cocina y ponlo a enfriar. Si quieres abreviar pon dos cucharadas de café soluble en lugar del natural.


Es muy aconsejable utilizar una batidora con sus accesorios de batido y mezclado o un procesador de alimentos, por que ahora viene una parte de mucho batir y mezclar y quedaría un resultado, digamos, más profesional. Pero con unas varillas y una espátula se hace estupendamente.

Con las cantidades que os doy para la crema de mantequilla sale 900 g, aproximadamente. Es por que esta tarta lleva dos capas de relleno y mucha decoración, aunque me quedó una poca. Valorad la que necesitaréis, más o menos, en función de lo que vayáis a ponerle a la vuestra. Bate las yemas con el extracto de vainilla y la pizca de sal. Pon a cocer el agua con el azúcar y apenas hierva aparta y vierte una tercera parte sobre los huevos, en un chorrito fino y batiendo. Vierte ésto en el resto del almíbar, vuélvelo a poner a fuego mínimo y bate mucho, incluso mete la batidora, hasta que tengas unas natillas espesas. Cámbialo a otro recipiente, tápalo con un film a piel y deja que se enfríe.

Mientras, bate la mantequilla hasta que esté muy, muy cremosa. Funde el chocolate en el microondas a potencia media (650 w) y en tandas de medio minuto cada vez. Disuelve el café en una tacita con dos cucharadas de agua caliente. Cuando la crema de yemas y almíbar se haya enfriado ve incorporándola poco a poco a la mantequilla y vuelta a batir hasta que la veas lisa y homogénea. Divide la crema en dos mitades. Incorpora el chocolate fundido y el café respectivamente mezclando bien con la espátula. Y, os he dicho cómo tienen que quedar las cremas? Uy, qué despistada soy. Pues lisas, lisas y homogéneas (me encanta esta explicación, no hay otra mejor).  

Ya sólo queda llenar las mangas pasteleras, a las que he puesto boquillas de estrella de 15 mm y 10 mm, y listas para usar. Si las conservas en el frigo sácalas con tiempo, ten en cuenta que es mantequilla y se endurece bastante.



Sin descartar la estética, el aspecto de un pastel o de un postre, que son lo primero que influye en nuestras sensaciones, lo más importante es el sabor. Por eso no voy a detenerme demasiado en cuanto a la decoración, con las fotografías te harás una idea. Solamente te daré algunos datos. He dividido el bizcocho en tres planchas, cortando las irregularidades de la superior para dejarla totalmente plana. 



He usado una base giratoria, lo que facilita enormemente el trabajo. Cada círculo de bizcocho está súperemborrachadito y entre uno y otro he extendido crema, moka, chocolate y moka también en la superficie. Luego he cubierto el contorno con la de chocolate. Y a partir de aquí, manga pastelera en ristre, ha dado comienzo el baile de muñeca.






Elaboración con Thermomix

Bizcocho
Precalienta el horno a 180º, calor arriba y abajo.
Con la mariposa puesta en las cuchillas, pon en el vaso los huevos con el azúcar y el extracto de vainilla. Programa 5 minutos, 37 grados, vel. 4. Cuando acabe el tiempo programa los mismos parámetros pero sin temperatura. 
Mientras, engrasa y enharina el molde.
Añade la harina, el cacao en polvo y la sal. Mezcla 5 segundos, vel. 4.
Destapa, si la harina y el cacao no estuvieran bien integrados, termina de envolverlos con una espátula.
Vierte en el molde y hornea en el centro del horno 30 minutos, aproximadamente. Comprueba pinchándolo con una varilla, si sale limpia está hecho. Desmóldalo cuando esté templado.

Almíbar
Lava el vaso. Pon todos los ingredientes del almíbar y programa 10 minutos, 100º, vel. 2. No pongas el cubilete. Pásalo a un biberón de cocina y deja enfriar.

Cremas de mantequilla
Pon en el vaso el azúcar, la vainilla y el agua. Programa 6 minutos, 100º, vel 2.
Añade las yemas, la sal y programa 3 minutos, 100º, vel. 4. Viértelo en un recipiente, tápalo con un film a piel y déjalo enfriar completamente.
Funde el  chocolate fondant en el microondas a potencia media (650 w) y en tandas de medio minuto cada vez. Disuelve el café en una tacita con dos cucharadas de agua caliente.
Lava el vaso, coloca la mariposa, incorpora la mantequilla y bátela sin tiempo, a vel. 2, hasta que tenga una consistencia cremosa.
Cuando la crema de yemas esté fría, añádela al vaso en dos o tres veces batiendo en la misma vel. 2 hasta que la mezcla sea homogénea. Divide la crema resultante en dos.
Para la crema de mantequilla de moka o al chocolate vierte en el almíbar con las yemas el café disuelto o el chocolate fundido, respectivamente, y programa 10 segundos, vel. 4, cada vez. Rellena sendas mangas pasteleras con cada preparación. 
Después actúa conforme las indicaciones anteriores.





Curiosidad
Te has fijado en la foto del  extracto de vainilla? Síííííí, nada menos que de Cancún (Méjico), vainilla del Totonacapán. Es un regalo que me trajo mi hija de allí. 

Os cuento. La vainilla, llamada Tlixochitl (flor negra), es un patrimonio de los totonacos, en la región mejicana de Papantla y sus alrededores. De su leyenda y de su historia puedes curiosear aquí.







Abreviaturas
c/s Cucharada sopera
c/c Cucharada de café
g Gramo
cm Centrímetro
ml Mililitro
mm Milímetro
L Grande
vel Velocidad
w Watio