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martes, 8 de diciembre de 2015

Tarta irish coffee





Hace casi dos meses que se terminó la navidad así que es de suponer que estáis cumpliendo con rigor ese listado de buenos propósitos que todos los años comienza cuando ese tiempo se acaba. Que si hacer deporte a menudo, ser más disciplinado, gastar menos, empezar de una vez la dieta, ... ¡Bravo campeón, o campeona! Porque está demostrado que son muy pocas las personas que mantienen sus propósitos pasada la primera semana.  Pero, vamos, que tampoco hay que ser tan rigurosos; además, en lo que concierne a esto de las dietas es preferible meter la pata una vez que andar matando el gusanillo de la tentación con una fruslería a cada instante; te lo digo yo, que de esto entiendo un montón. 



Ingredientes y elaboración

Para el bizcocho
130 g de harina
220 g de azúcar moreno
35 g de cacao puro en polvo
2 c/c de levadura
70 ml de aceite de oliva (suave - 0,4º)
2 huevos M
130 ml de leche entera
130 ml de café negro 

Para el relleno
100 g de mantequilla
300 g de azúcar superfina
60 g de cacao en polvo
75 ml de leche

Para el almíbar
100 g de azúcar blanco
100 ml de agua
2 c/c de café instantáneo
60 ml de whisky
1 rama de canela

Para decorar
250 ml de nata vegetal



Enciende el horno a 180º, calor arriba y abajo. Prepara el molde para el bizcocho engrasándolo y enharinándolo o poniéndole spray desmoldante.  Como llevaba ya tiempo haciendo tartas redondas esta vez  he escogido un formato rectangular de 28 cm x 12 cm x 10 cm, pero puedes optar por cualquier otro con la suficiente capacidad.



Haz el café, mézclalo con la leche y resérvalo. Tamiza en un bol la harina con la levadura y el cacao. Bate los huevos, incorpora el aceite y el azúcar y mezcla bien. Añade la mezcla de harina al batido envolviendo hasta que resulte bien unido y homogéneo. Agrega el café con la leche y mezcla bien de nuevo. 

Vierte la preparación en el molde, hornéalo en el centro del horno hasta pasada media hora. Comprueba si el bizcocho está hecho pinchando una aguja o brocheta que tendrá que salir limpiar para poder sacarlo. Si no, mantenlo en el horno comprobando cada 2 o 3 minutos. También sabrás que está en su punto cuando se aprecie que el bizcocho se ha separado ligeramente de las paredes del molde, entonces retíralo del horno y deja que pierda calor antes de desmoldarlo sobre una rejilla para que no se humedezca. 



Dos consideraciones antes de hacer la crema. El azúcar tiene que ser superfino o impalpable, de lo contrario corres el riesgo de que resulte granulosa; y antes de empezar a batir coloca la tapa o cubre el bol con un paño para que no se te llene todo de polvo de azúcar. 

Pon todos los ingredientes en el bol de la batidora, el azúcar y el cacao tamizados. Mezcla con el batidor de varillas al mínimo durante 2 minutos, después 4-5 al máximo, hasta que la crema se vea uniforme y brillante. Pásala a una manga pastelera con boquilla de estrella y de tamaño medio así la tienes lista tanto para rellenar como para decorar. Reserva en el frigo. 

Prepara el almíbar cociendo a fuego medio el azúcar, el agua y la rama de canela hasta que reduzca un poco y empiece a presentar un tono levemente dorado. Se pone el café instantáneo y el licor, se deja hervir un par de minutos más para que el alcohol se evapore y se retira. Desecha la canela y deja enfriar. 



Monta la nata con el batidor de varillas en la batidora, el robot de cocina o la thermomix hasta que forme picos consistentes. Rellena con ella una manga pastelera con boquilla de estrella de 3-4 mm y reserva en frío. 

En diferentes ocasiones os he comentado que llevo ya tiempo utilizando nata vegetal; por si no la conocéis os emplazo aquí para que sepáis de qué se trata y aquí para cómo usarla.




Si al bizcocho le ha salido algo de "joroba" nivélalo y déjalo perfectamente plano. Córtalo a lo largo dos veces para obtener tres planchas iguales, pínchalas por diferentes sitios con una aguja o un tenedor y aplícales el almíbar con un pincel o rociándolo con un biberón de boquilla fina. Pon una buena capa de crema sobre una de las láminas de bizcocho, coloca encima otra plancha, vuelve a poner relleno y la última de bizcocho.  



Y ahora agarra las mangas pasteleras y dale a ese juego de muñeca para decorar.  Ni siquiera he cubierto los laterales, me gusta dejar a la vista las capas de jugoso bizcocho y de crema, así que la nata restante la llevo a la mesa para que cada cual se sirva a su gusto.                                                                                                                                                               



Aquí encontraras fusionadas todas las sensaciones que te proporcionan el café y el chocolate con la chispa del whisky. Te comerás un café irlandés.






Abreviaturas
c/c Cucharada de café
g Gramo
M Mediano
L Grande




domingo, 8 de noviembre de 2015

Tarta de nutella, nata y profiteroles





Puedes hacer un ¡ohhhhhhhhhhhh! hasta quedarte sin respiración porque esta tarta es de impresión, sin embargo no debes asustarte pensando en que será difícil hacerla, de eso nada. El montaje no te supondrá ningún problema porque cada preparación se puede hacer con muuuucha antelación. Ya verás.

El bizcocho es un genovés básico, la crema de nutella es rapidísima de hacer, el almíbar, ni te cuento y la nata, ya sea con varillas o con un robot, se monta en un plis plas. Sí, ya sé, los profiteroles. Pues es a lo único que le tienes que dedicar un ratito más de atención pero seguro que te quedarán bien. 






Ingredientes y elaboración


El bizcocho
6 huevos M
180 g de harina de repostería
180 g de azúcar
1 pizca de sal

Precalienta el horno a 180º, calor arriba y abajo. Engrasa y enharina un molde, pon un disco de papel de horno en el fondo. Yo he usado uno desmontable de 30 cm de diámetro. Para que los bizcochos genoveses resulten ligeros procura tener los ingredientes en un lugar templado de la cocina durante 1 hora; también puedes templar la mezcla de huevos y azúcar en el microondas 2 minutos a 500 w, antes de batirla a fondo con las varillas.

Bate en un cuenco los huevos con el azúcar, lo ideal es hacerlo con una batidora de varillas a velocidad baja en un primer momento, hasta que estén perfectamente mezclados,  y después se sube la intensidad del batido hasta que tomen un color pálido y el volumen haya aumentado al doble. Este montado te llevará un buen rato, como 8 o 10 minutos. Pon la pizca de sal. Tamiza la harina y ve incorporándola en 2 o 3 veces envolviéndola con una espátula, ahora con movimientos suaves, nada de batir.

Si haces la masa con la thermomix bate los huevos y el azúcar con la mariposa a 37º, 8 minutos, velocidad 4. Quita la temperatura y programa otro tanto de tiempo y velocidad. Echa la harina tamizada por el bocal en 2 veces mezclando cada vez 6 segundos a velocidad 3. Si no se hubiera mezclado del todo termina de hacerlo con la espátula.

Vierte en el molde y hornea el bizcocho en el centro del horno 30 o 35 minutos. Comprueba que está hecho pinchando en el centro con una aguja y si no sale limpia ya sabes, déjalo unos minutillos más.




Desmóldalo cuando esté templado y déjalo enfriar por completo. Si lo has hecho con mucha antelación envuélvelo en film o guárdalo en una lata, incluso puedes dejar ya cortadas las planchas, yo he hecho 3 iguales. Este bizcocho se conserva genial durante 3 o 4 días en un lugar fresco y seco, hasta puedes tenerlo congelado y sacarlo cuando lo necesites poniéndolo a descongelar sobre una rejilla para que no se humedezca en la base.



La crema de nutella
500 ml de nata para montar 
1 c/p rasa de café instantáneo
250 g de chocolate fondant negro
350 g de nutella








Tendrás que hacer la crema al menos el día de antes para que tenga la consistencia necesaria a la hora de montarla. Separa media tacita de nata, caliéntala 10 segundos en microondas a 500 w y disuelve la cucharadita de café soluble; si hay niños o algún problemilla, ponlo descafeinado. Trocea el chocolate en un cuenco, añade la nata, el café disuelto, calienta 3 minutos en el microondas a 650 w y mezcla con una espátula hasta que el chocolate se haya fundido por completo. Incorpora la nutella y bate el conjunto hasta que resulte una crema lisa y brillante. Con thermomix sólo tienes que poner todos los ingredientes 6 minutos, 80º, velocidad 2 durante los cuatro primeros minutos y, los dos minutos restantes, velocidad 4 para que la mezcla quede bien uniforme.

Tapa el cuenco con un film a piel, deja que se enfríe y reserva en el frigorífico hasta el día siguiente o durante bastantes horas para que espese. Para montar la ganache hazlo con unas varillas eléctricas, en la thermomix con  la mariposa puesta, en un procesador, ... Ten cuidado de no pasarte de batido así que no le quites ojo; debe quedar esponjosa, como la nata montada. Vuelve a pasarla al recipiente y de nuevo al frío otras cuantas horas para que esté firme cuando vayas a aplicarla.



La pasta choux (profiteroles)
100 ml de leche entera
100 ml de agua
100 g de mantequilla
115 g de harina
4 huevos M
1/2 c/c de sal
1 c/s de azúcar





Precalienta el horno a 200º, calor arriba y abajo. En un cazo pon a calentar a fuego medio la leche, el agua, el azúcar, la sal y la mantequilla troceada en dados. Revuelve de vez en cuando hasta disolverse la mantequilla. Mientras arranca a hervir tamiza la harina y bate 3 de los huevos. Apenas se mantenga el hervor unos segundos aparta del fuego, echa toda la harina de una vez y mezcla con una espátula. Vuelve a poner a calentar y cocina esta masa un par de minutos, hasta que pierda humedad y empiece como a querer agarrarse al fondo del cazo. Retira del fuego y deja que pierda calor durante 5 o 6 minutos. Ve incorporando los huevos, hazlo en tres veces mezclando profusamente hasta que cada añadido de huevo se haya absorbido perfectamente antes de poner el siguiente. El resultado es una pasta espesa y muy brillante.

Si haces la masa choux en la thermomix calienta la leche, el agua, la sal, el azúcar y la mantequilla 6 minutos, 100º, velocidad 2. Incorpora la harina de una vez y programa 20 segundos en velocidad 3-5 progresivamente. Deja el vaso fuera de la máquina durante 15 minutos y vuelve a ponerlo para incorporar los huevos, ahora sin calor. Pon la velocidad 4 y añade 3 huevos de uno en uno dejando que se integre completamente uno antes de echar el siguiente.





Pasa la masa choux a una manga pastelera con una duya de 1 cm y deposita bolas de 3 o 4 cm sobre una bandeja de horno con papel de hornear, deja una separación de 3 cm entre ellas. Bate el huevo restante,  pincela cada porción con cuidado de no alterar la forma y hornea en el centro del horno hasta que estén doraditos, unos 20 minutos. Apaga el horno, abre la puerta pero deja los profiteroles dentro 10 minutos para que pierdan la humedad que aún contienen y resulten bien crujientes,  ten en cuenta que el relleno los reblandece así que conviene dejarlos bien secos. Deja que terminen de enfriarse sobre una rejilla, después puedes envasarlos en un recipiente hermético o congelarlos hasta que los necesites.



El almíbar de chocolate
400 ml de agua
250 g de azúcar
2 c/s de cacao puro en polvo
La piel de 1 naranja
1/2 c/p de esencia de vainilla
1 semilla de cardamomo (opcional)
1 rama de canela
15 ml de coñac (opcional)

Pon en un cazo a fuego medio todos los ingredientes, remueve para disolver el azúcar y el cacao  y deja que hierva lento durante 5 o 6 minutos. Retira del calor, deja que se enfríe, cuela y reserva en un biberón. 
Con la thermomix hazlo programando 10 minutos, 100º y velocidad 2.

Dependiendo de cómo te gusten de regadas las tartas, con estas cantidades tendrás para bañar 3 o 4 bizcochos de buen tamaño; así que, como se conserva perfectamente en el frigorífico, ya lo tienes preparado. 



La nata montada
700 ml de nata para montar (35% de MG)
125 g de azúcar glas
1 chorrito de esencia de vainilla

Además de usar la nata muy fría, el contenido de materia grasa que te indico es indispensable para que resulte bien firme. Igualmente, el recipiente en el que se haga deberá estar muy frío. Si fuera nata vegetal reduce la cantidad a 400 ml porque triplica su volumen y no pongas azúcar, que ya la lleva. 

Pon la nata en un cuenco con la esencia de vainilla y móntala según tu costumbre. Tanto si la haces con un batidor de varillas como en la thermomix, añade el azúcar cuando ya haya espesado un poco y cuidado con pasarte de batido o tendrás mantequilla dulce por un  lado y suero por otro. 




Rellena las mangas pasteleras con sus respectivas boquillas según se vayan a necesitar para rellenar o decorar. Yo he puesto una de estrella de 3 mm para la base de los profiteroles cuando se coloquen sobre la tarta, una larga y lisa de 0,5 mm para rellenarlos y otra de 1 cm para la decoración de los laterales. Resérvalas en frío hasta que hagan falta.



Montaje 

Perfecto, ya está todo preparado. Como te dije, todos los elementos que se necesitan para esta tarta se pueden tener hechos con muchísimo margen de tiempo. Así que vamos allá con el montaje. 





Aunque no es imprescindible una peana giratoria, una base para tartas y un aro de montar extensible ayudarán mucho en la tarea, pero si tienes que trabajar sobre la bandeja definitiva te será muy útil colocar unas tiras de papel vegetal para mantener limpio el borde; las retirarás antes de poner finalmente la decoración de los laterales. Mira qué fácil.






Saca del frigo el almíbar, a temperatura ambiente calará mejor. Comprueba que la ganache de nutella se puede manejar bien,  si estuviera muy dura déjala fuera del frío un rato antes de aplicarla. Coloca un primer disco de bizcocho, agujeréalo con una aguja o un tenedor y rocíalo con el almíbar a tu gusto. Extiende una capa de crema de nutella. 





Sigue este orden, alterna planchas de bizcocho bañado de almíbar de chocolate con capas de ganache y cubre también los laterales. Mete la tarta en el frigorífico mientras se rellenan los profiteroles.





Para rellenar los profiteroles haz una pequeña perforación en el centro de su base que te permita introducir la duya de 0,5 cm. Sabrás que están saturados de nata montada porque notarás una ligera presión en la mano que los sostiene. Si continúas inyectando verás como rebosan o explotan. Resérvalos.





nada de complicaciones para terminar la decoración. Los laterales los he cubierto sencillamente de nata aplicada con la boquilla de estrella de 1 cm. Así, un poco a medio camino entre lo rústico y lo imperfecto, me encanta.




Coloca los profiteroles sobre la superficie de la tarta colocados sobre una especie de caracolillo de nata en la base de cada uno, se riegan con un hilito de caramelo y ... ¡¡¡Tatatachán!!!






¡Menuda tarta! Te la harán la ola cuando la pongas en la mesa.




Con las explicaciones de las diferentes elaboraciones ha salido un post un poquito extenso; de todas formas, como ya dije, lleva su tiempo pero no es nada complicado. 






Vale, no más fotos. Bueno, sólo una más, ésta, que es de un trocito que te he cortado para que no se te salte la hiel*.





Importante
La ganache de nutella se ablanda fácilmente, mantén la tarta en el frigorífico hasta servirla, también entre corte y corte si no se consume en el momento. 






*Saltar la hiel es una expresión otrora usada para explicar la sensación de deseo que experimenta una persona cuando ve a otra comer y no le ofrece.




Abreviaturas
c/s Cucharada sopera
c/p Cucharada de postre
c/c Cucharada de café
cm Centrímetro
g Gramo
L Grande
l Litro
mm Milímetro
M Mediano
MG Materia Grasa
ml Mililitro




sábado, 18 de abril de 2015

Tarta de café y chocolate (también con Thermomix)




En realidad hoy iba a empezar a plantear un megapost dedicado al dulcísimo mundo de las mermeladas. Pero ha sido mirar el archivo fotográfico, encontrarme esta tarta que tambíén lleva ya un tiempo queriendo salir del cascarón y cambiar de idea.

No podéis imaginaros cómo está esta tarta. Un bizcocho de chocolate súperemborrachado de almíbar de café. Un relleno y una cobertura de cremas de mantequilla de moka y de chocolate. Y además, yo con una manga pastelera soy feliz. 

Pero, tranquilos, no hay que poner el grito en el cielo, que sin manga sigue estando igualmente de escándalo.


Ingredientes y elaboración

Para el bizcocho
4 huevos L
150 g de azúcar
140 g de harina
1 c/c de extracto de vainilla
40 g de cacao en polvo
1 pizca de sal

Para el almíbar de café
400 ml de agua
200 g de azúcar
10 g de café molido
10 ml de coñac

Para la crema de mantequilla
100 ml de agua
400 g de mantequilla
6 yemas de huevo (M)
150 g de chocolate fondant
2 c/s de café soluble
350 g de azúcar
1 c/c de extracto de vainilla
1 pizca de sal


Lo primero que hay que hacer es preparar todos los ingredientes, recuerda que tienen que estar a temperatura ambiente. Hacemos el bizcocho. Enciende el horno a 180º, calor arriba y abajo y coloca la bandeja en el centro. Engrasa y enharina el molde (yo he usado uno redondo, de 20 cm de diámetro y 6 cm de alto). 




Separa las claras de las yemas, ponlas en un bol y bátelas hasta que estén bien espumosas. En otro bol bate las yemas con el azúcar hasta que blanqueen.  Une las dos preparaciones, incorpora el extracto de vainilla, la pizca de sal y mezcla suavemente, apenas batiendo. Revuelve la harina con el cacao en polvo y ve poniéndola a cucharadas en los huevos batidos integrándola con movimientos envolventes. Si usas la batidora o un robot reduce la velocidad cuando pongas la harina.
Vierte en el molde y hornea.  A los 25 ó 30 minutos comprueba si el bizcocho está hecho pinchando una varilla, tiene que salir limpia. Si no, déjalo unos minutos más. No lo desmoldes hasta que pasen 20 ó 25 minutos, se te rompería.



Para el almíbar hierve el agua con el café 2 ó 3 minutos, apártalo y deja que repose otro tanto. Cuela a través de una tela tupida, añade el azúcar y el coñac y cuécelo 5 minutos a fuego bajito, que reduzca un poco. Rellena un biberón de cocina y ponlo a enfriar. Si quieres abreviar pon dos cucharadas de café soluble en lugar del natural.


Es muy aconsejable utilizar una batidora con sus accesorios de batido y mezclado o un procesador de alimentos, por que ahora viene una parte de mucho batir y mezclar y quedaría un resultado, digamos, más profesional. Pero con unas varillas y una espátula se hace estupendamente.

Con las cantidades que os doy para la crema de mantequilla sale 900 g, aproximadamente. Es por que esta tarta lleva dos capas de relleno y mucha decoración, aunque me quedó una poca. Valorad la que necesitaréis, más o menos, en función de lo que vayáis a ponerle a la vuestra. Bate las yemas con el extracto de vainilla y la pizca de sal. Pon a cocer el agua con el azúcar y apenas hierva aparta y vierte una tercera parte sobre los huevos, en un chorrito fino y batiendo. Vierte ésto en el resto del almíbar, vuélvelo a poner a fuego mínimo y bate mucho, incluso mete la batidora, hasta que tengas unas natillas espesas. Cámbialo a otro recipiente, tápalo con un film a piel y deja que se enfríe.

Mientras, bate la mantequilla hasta que esté muy, muy cremosa. Funde el chocolate en el microondas a potencia media (650 w) y en tandas de medio minuto cada vez. Disuelve el café en una tacita con dos cucharadas de agua caliente. Cuando la crema de yemas y almíbar se haya enfriado ve incorporándola poco a poco a la mantequilla y vuelta a batir hasta que la veas lisa y homogénea. Divide la crema en dos mitades. Incorpora el chocolate fundido y el café respectivamente mezclando bien con la espátula. Y, os he dicho cómo tienen que quedar las cremas? Uy, qué despistada soy. Pues lisas, lisas y homogéneas (me encanta esta explicación, no hay otra mejor).  

Ya sólo queda llenar las mangas pasteleras, a las que he puesto boquillas de estrella de 15 mm y 10 mm, y listas para usar. Si las conservas en el frigo sácalas con tiempo, ten en cuenta que es mantequilla y se endurece bastante.



Sin descartar la estética, el aspecto de un pastel o de un postre, que son lo primero que influye en nuestras sensaciones, lo más importante es el sabor. Por eso no voy a detenerme demasiado en cuanto a la decoración, con las fotografías te harás una idea. Solamente te daré algunos datos. He dividido el bizcocho en tres planchas, cortando las irregularidades de la superior para dejarla totalmente plana. 



He usado una base giratoria, lo que facilita enormemente el trabajo. Cada círculo de bizcocho está súperemborrachadito y entre uno y otro he extendido crema, moka, chocolate y moka también en la superficie. Luego he cubierto el contorno con la de chocolate. Y a partir de aquí, manga pastelera en ristre, ha dado comienzo el baile de muñeca.






Elaboración con Thermomix

Bizcocho
Precalienta el horno a 180º, calor arriba y abajo.
Con la mariposa puesta en las cuchillas, pon en el vaso los huevos con el azúcar y el extracto de vainilla. Programa 5 minutos, 37 grados, vel. 4. Cuando acabe el tiempo programa los mismos parámetros pero sin temperatura. 
Mientras, engrasa y enharina el molde.
Añade la harina, el cacao en polvo y la sal. Mezcla 5 segundos, vel. 4.
Destapa, si la harina y el cacao no estuvieran bien integrados, termina de envolverlos con una espátula.
Vierte en el molde y hornea en el centro del horno 30 minutos, aproximadamente. Comprueba pinchándolo con una varilla, si sale limpia está hecho. Desmóldalo cuando esté templado.

Almíbar
Lava el vaso. Pon todos los ingredientes del almíbar y programa 10 minutos, 100º, vel. 2. No pongas el cubilete. Pásalo a un biberón de cocina y deja enfriar.

Cremas de mantequilla
Pon en el vaso el azúcar, la vainilla y el agua. Programa 6 minutos, 100º, vel 2.
Añade las yemas, la sal y programa 3 minutos, 100º, vel. 4. Viértelo en un recipiente, tápalo con un film a piel y déjalo enfriar completamente.
Funde el  chocolate fondant en el microondas a potencia media (650 w) y en tandas de medio minuto cada vez. Disuelve el café en una tacita con dos cucharadas de agua caliente.
Lava el vaso, coloca la mariposa, incorpora la mantequilla y bátela sin tiempo, a vel. 2, hasta que tenga una consistencia cremosa.
Cuando la crema de yemas esté fría, añádela al vaso en dos o tres veces batiendo en la misma vel. 2 hasta que la mezcla sea homogénea. Divide la crema resultante en dos.
Para la crema de mantequilla de moka o al chocolate vierte en el almíbar con las yemas el café disuelto o el chocolate fundido, respectivamente, y programa 10 segundos, vel. 4, cada vez. Rellena sendas mangas pasteleras con cada preparación. 
Después actúa conforme las indicaciones anteriores.





Curiosidad
Te has fijado en la foto del  extracto de vainilla? Síííííí, nada menos que de Cancún (Méjico), vainilla del Totonacapán. Es un regalo que me trajo mi hija de allí. 

Os cuento. La vainilla, llamada Tlixochitl (flor negra), es un patrimonio de los totonacos, en la región mejicana de Papantla y sus alrededores. De su leyenda y de su historia puedes curiosear aquí.







Abreviaturas
c/s Cucharada sopera
c/c Cucharada de café
g Gramo
cm Centrímetro
ml Mililitro
mm Milímetro
L Grande
vel Velocidad
w Watio 





miércoles, 18 de febrero de 2015

Tarta post-navidad





Aprovecharlo todo, reciclar. El plástico, el papel y el cartón, envases de mil tipos, la ropa, el cristal, los muebles, ..., generan una cantidad ingente de basura. Y qué podemos hacer, reciclar.  He leído un artículo que dice que España es el quinto país de la Unión Europea que más desperdicios genera, el sexto que más comida tira a pesar de la crisis y que en Navidad se incrementa esta malísima práctica. Pescado, pan, verdura, carne, turrón, polvorones, ..., se desechan y despilfarran cuando podemos aprovecharlos para hacer estupendas recetas con sólo ponerle una chispa de imaginación. Seguro que tienes unos mantecados hartos de viajar de un sitio a otro de la despensa, dos o tres claras por ahí esperando una oportunidad, un brik de nata empezado, ... Vamos a aprovecharlos.



Ingredientes y elaboración

400 g de mantecados o/y polvorones 
150 g de azúcar 
3 huevos 
2 claras
1 naranja mediana
50 g de AOVE
75 ml de leche
75 ml de nata
50 g de cacao en polvo
1 c/c de canela molida
1 sobre de levadura
1 c/c de bicarbonato
1 pizca de sal
Almíbar (opcional)
Crema pastelera (opcional)
Cobertura de chocolate (opcional)

Para el almíbar
100 g de azúcar
100 g de agua
1 rama de canela

Para la crema pastelera
400 ml de leche
3 huevos
125 g de azúcar
1 vaina de vainilla
40 g de maicena

Para la cobertura de chocolate
200 ml de nata (35% de materia grasa)
200 de chocolate de cobertura
50 g de mantequilla


Como el bizcocho por sí solo queda riquísimo, el almíbar, la crema pastelera y la cobertura son opciones a considerar. Yo te lo pongo como lo hice pero puedes poner y quitar según lo que tengas a mano, siempre que se guarden las proporciones.  Tambíén puedes combinar las opciones de forma que solamente le hagas la cobertura, o relleno y regado con el almíbar, sin relleno y azúcar glas por encima; en fin, como mejor te venga.

Si vas a rellenarlo, haz primero la crema pastelera para que se vaya enfriando. Separa un vasito de leche y disuelve  la maicena. Pon el resto de la leche en un cazo antiadherente a fuego medio. Abre la vaina de vainilla a lo largo y por la mitad,  raspa con un cuchillo las semillas y échalas en la leche. Mientras se calienta bate los huevos con el azúcar, incorpora la leche con la maicena y mezcla. Apenas burbujee la leche apártala, vierte una tercera parte muy poco a poco sobre el batido sin dejar de remover y devuélvelo  al cazo. Una vez todo unido se pone a fuego lento hasta que espese, siempre sin dejar de moverlo. Aparta, tapa con film transparente a piel y reserva.

Enciende el horno a 180º, calor arriba y abajo. Engrasa y enharina o pulveriza con spray antiadherente el molde en el que vayas a hacer el bizcocho, yo he usado uno de 24 cm de diámetro y 10 cm de alto. Aprovecho para decirte que soy fan incondicional del spray, con él tienes la garantía de que no se te pegará ningún bizcocho. 

Tanto si haces el bizcocho a  mano como en la thermomix, el orden de incorporación de los ingredientes es el mismo. A mano se batirá y mezclará con unas varillas o una espátula flexible, respectivamente y en la thermomix se batirá en velocidad 4 y se mezclará en las velocidades 3 a 8. 
Desmenuza los dulces navideños y reserva. Bate los huevos, las claras y el azúcar hasta que blanqueen. Añade el resto de componentes líquidos -aceite, leche, nata y, de la naranja, la ralladura y el zumo- y mezcla bien. Incorpora los sólidos -dulces desmenuzados,  cacao en polvo, canela, levadura, bicarbonato y la pizca de sal-. Termina de mezclar completamente. Vierte en el molde preparado y hornea en el centro del horno durante 45 minutos. Comprueba  si está hecho pinchando en el centro una brocheta; si aún le falta cocción baja la temperatura a 160º y hornéalo unos minutos más, hasta que la brocheta salga limpia. Retira del horno y enfría. 




Para hacer el almíbar pon los ingredientes en un cacillo a fuego medio. Déjalo hervir 2 ó 3 minutos, aparta, cuela y resérvalo en un biberón de cocina.

Haz la cobertura poniendo la nata en un bol que puedas llevar al microondas. Calienta minuto y medio a 750 w de potencia, trocea menudo o ralla el chocolate, incorpóralo a la nata caliente y remueve hasta fundirlo. Trocea la mantequilla, añádela y termina de mezclar. Resérvala tapada con film a piel.


Terminar la tarta es disfrutar y cantar. Desmoldar el bizcocho y cortarlo por la mitad con una lira para que tenga un corte perfecto. Si no tienes lira hazlo con el truquillo de los palillos; pones dos palillos alineados verticalmente en el canto del bizcocho, equidistantes entre sí y lo cortas horizontalmente poniendo la hoja del cuchillo entre ambos. Cuando pongas la parte de arriba sobre la de abajo, haz coincidir los palillos y encajarán perfectamente. Si quieres ver cómo se hace aquí  hay un paso a paso estupendo.


Corta trozos de papel vegetal de 8 ó 10 cm de ancho y forma un círculo con ellos sobre el contorno de la fuente donde vaya a ir la tarta, así no se manchará mientras se hace el montaje. Calcula cuánto almíbar le pondrás a cada mitad, siempre será menos en el disco inferior por que desde el superior calará un poco. Riega el fondo del plato con almíbar, coloca la parte inferior del bizcocho sobre él y riega también por encima.  Reparte la crema pastelera sobre el disco de abajo y haz exactamente lo mismo con el disco superior. Riega el almíbar por la parte de abajo de este disco, la que irá pegada a la crema pastelera, dale la vuelta y colócala sobre ella haciendo coincidir los palillos. Presiona levemente sobre la mitad de abajo. Si se saliera relleno alrededor del corte retíralo con cuidado de no erosionar el bizcocho. Almibara la superficie y deja reposar cinco minutos, que se asiente bien.

Comprueba que la cobertura está lo suficientemente fluída como para bañar la tarta con sólo dejarla caer. Si no, dale un golpecito de microondas y bátela. Viértela sobre la tarta guiando el chorro con un movimiento circular que vaya napando la superficie y caiga a su antojo por los laterales. Retira los recortes de papel y termina de decorarla con alguna nota de color, no necesita nada más. Ya ves que monísima luce con unas virutillas de chocolate blanco.





Abreviaturas
c/s Cucharada sopera
c/c Cucharada de café
g Gramo
ml Mililitro
cm Centímetro
AOVE Aceite de oliva virgen extra
w Watio 



jueves, 31 de enero de 2013

Tarta de cielo y queso

Si el combinado tocino de cielo-bizcocho publicado en bizcocho de cielo te traslada al mismísimo idem, ni te cuento dónde puedes acabar con este postre que lo empareja con una suavísima tarta de queso. Te aseguro que cuando lo pruebes no sabrás por cuál delicia celestial te inclinarás. Esta receta es mi particular versión del archiconocido tocino de cielo sobre tarta de queso que tanto abunda en la blogosfera.



Ingredientes y elaboración 

Para el tocino de cielo
Enciende el horno a 200º, calor arriba y abajo y prepara una bandeja para el baño maría. En el molde que vayas a usar (yo he escogido uno de  18 cm. de diámetro y 8 cm. de profundidad). Prepara la parte correspondiente al tocino de cielo como el del bizcocho de cielo. Viértelo en el molde y reserva.



Para la tarta de queso
250 g. de queso Mascarpone o Fhiladelphia 
200 ml . de nata
8 c/s de azúcar
4 huevos M
200 ml. de leche 
La piel de 1 limón 
1 rama de canela

Cuece la leche con la piel del limón y la rama de canela hasta que apenas hierva. Retira del fuego, tapa y deja infusionar hasta que esté templada. Pon el resto de ingredientes en un bol grande, incorpora la leche colada y bate. Espera un par de minutos para que se asiente y vierte sobre el tocino de cielo dejándolo caer sobre el lado convexo de una cuchara, aunque tampoco te apures si se mezclan un poco las dos preparaciones porque ellas solitas se separan. Tapa el recipiente con papel aluminio, colócalo en la bandeja  y vierte agua caliente hasta las tres cuartas partes de la altura del molde. Hornea los primeros 20 minutos a 200º, luego baja la temperatura a 170º y continúa el horneado durante 1 hora y 15 minutos. De todas formas, comprueba que está cuajado antes de retirarlo del horno. Déjalo enfriar y guarda en el frigo, estará mejor si lo haces de un día para otro. 

Cuando lo vayas a servir lo puedes acompañar de cualquier salsita dulce, del tipo sirope de chocolate, o le puedes poner un adornito de nata montada.