miércoles, 7 de noviembre de 2012

Flognarde o clafoutis, he aquí la cuestión


El Louvre desde el reloj del museo D'Orsay
Acabo de volver de pasar una semanita en París y me he acordado de unas tartas originarias de Francia que hice hace algún tiempo. Os dejo una foto de la vista que ofrece Paris desde la  vidriera del reloj del maravilloso museo d'Orsay y las recetas de la flognarde y el clafoutis. Como te digo son unas tartas francesas que se hacen con lo que se puede llamar una masa líquida, algo así como la masa de las tortitas. El clafoutis lleva cerezas, que se suelen  poner enteras, y si se utilizan otros  ingredientes, otras frutas ya sean frescas o deshidratadas se le llama flognarde, pero, como os digo, la masa es del mismo tipo y se  hace con leche o nata, huevos, mantequilla, harina, azúcar y algún toque de aromas que quieras incluir, todo ello se cuaja en el horno junto con las frutas elegidas.

Os doy una receta de cada variedad, que son las tartas que veis en la foto de abajo, ambas muy sencillas pero igualmente deliciosas. Usar siempre un molde untado con mantequilla y enharinado.


Ingredientes y elaboración

Flognarde de frutas

4 melocotones
5 huevos
150 g. de azúcar
100 ml. de leche entera
200 ml. de nata para montar
80 gramos de harina de repostería
1 c/s de levadura Royal
50 g. de almendras molidas
75 g. de frutas y frutos secos (higos, pasas, dátiles, orejones, ciruelas, avellanas, nueces, ...)
60 g. de mantequilla líquida
1 c/s de esencia de vainilla 
Canela en polvo
Una pizca de sal  
40 g. de mantequilla (a temperatura ambiente)
Frutas o azúcar glass para espolvorear.


Precalienta el horno, calor arriba y abajo a 220º. Pela y deshuesa los melocotones y sacamos 8 ó 10 gajos de cada uno. Reserva.
Bate los huevos con el azúcar hasta obtener mezcla espumosa, incorporale poco a poco la harina tamizada y también la leche y la nata mezclando bien. Añade el resto de ingredientes menos la mantequilla a temperatura ambiente y mezcla. Reparte en la base del molde los melocotones que tenías reservados y cubre con la masa. Pon pequeñas nueces de mantequilla repartidas por la superficie de la tarta y hornea 40 minutos, los primeros 10 minutos a 220º, después baja la temperatura a 180º hasta finalizar la cocción. Sabrás que está lista si pinchando una aguja sale limpia.

Aunque puedes llevarla a la mesa en la propia tartera, si la quieres desmoldar deja que se enfríe completamente. Adorna a tu gusto o espolvorea de azúcar glass justo antes de servirla.



Clafoutis de cerezas

400 g. de cerezas 
200 g.de azúcar
4 huevos
80 g. de harina de repostería 
1 c/s de levadura Royal
200 ml. de leche entera
50 ml. de nata de repostería
60 gramos de mantequilla fundida
1 c/s de extracto de vainilla
20 ml. de marrasquino (licor de cerezas)
Canela molida
Una pizca de sal
40 g. de mantequilla a temperatura ambiente 
Frutas o azúcar glass


Basílica del Sacre Coeur
Precalienta el horno igual que en la preparación anterior.
Reserva unas cerezas para la decoración, lávalas todas, sécalas y retira los pedúnculos, no les quites el hueso porque perderían sabor y jugosidad al hornearlas, pero si no los soportas quítaselos. Ponlas en un bol y espolvoréalas con 3 ó 4 cucharadas de azúcar, revuelve y  reserva.
Prepara la masa del clafoutis siguendo el mismo orden de actuación que el de la flognarde y deja reposar mientras preparas el molde y colocas las cerezas. También puedes emplear varios molde más pequeños, pero en ese caso tendrás que rebajar el tiempo de horneado. Rellena con la masa y reparte nueces de mantequilla por la encima. Hornea el clafoutis durante 30-40 minutos, primero a 220º durante 10 minutos y el resto del tiempo a 180º. Comprueba que está cuajado y si ya está doradito y le falta algo de  cocción déjalo unos minutos más, pero cúbrelo con papel de aluminio para que no se queme.
Retira la tarta del horno y déjala enfriar antes de adornarla.


Otras sugerencias de presentación
La verdad es que una vez en el plato una porción de estas tartas queda un poco triste, así que quedan perfectas si la acompañas de una salsita de chocolate o  una bola de helado, de vainilla, yogur, o nata-nueces le irían de maravilla. Y si al helado le pones un pellizquito de canela molida por encima, hummm... ni te cuento.


domingo, 4 de noviembre de 2012

Pollo Tropical


Para los amigos de los contrastes de sabor ésta es una receta original que le da a la carne de pollo un saborcillo agridulce y casa a la perfección con cualquier guarnición, por ejemplo el arroz blanco especiado. Y tan facil, tan facil de hacer que en casa lo hizo mi marido. Después andaba presumiendo de haber hecho un plato "con mucha elaboración",  aunque yo creo que lo que quiso decir fue "con mucho corazón" porque, eso sí, le salió realmente bueno. 


Ingredientes y elaboración (6 personas) 

6 muslos y contramuslos de pollo
1 loncha de jamón de medio cm. de grosor
3 zanahorias
1 pimiento verde
1/2 pimiento rojo
5 dientes de ajo
20 g de harina
4 rodajas de piña natural (ó 6 de conserva en su jugo)
Aceite de oliva virgen extra
1/2 c/c de tomillo
Pimienta blanca
Sal


Ponemos aceite hasta cubrir el fondo de una cazuela y calentamos. Salpimentamos y enharinamos los trozos de pollo, los doramos a fuego medio y se sacan a un plato aparte. Se cortan en dados las zanahorias y las dos clases de pimientos, se incorporan al mismo aceite y se rehogan 5 cinco minutos. Mientras se cortan 3 de las rodajas de piña natural (ó las 6 de conserva) en trozos de unos 2 cm. y se reserva. Se recoge el jugo que han soltado. La rodaja de piña natural restante la trituramos y se reserva junto con el zumo recogido de las troceadas. Cortar la loncha de jamón en bastones, machacar los ajos y reservar también.
Una vez rehogadas las verduras añadimos el pollo, el jamón, los ajos machacados, el tomillo y el jugo de piña (si es de conserva poner la mitad del jugo de la lata). Tapamos la cazuela y dejamos hacer a fuego lento unos 15 minutos removiendo de vez en cuando. Ponemos una sartén a fuego fuerte con 1 cucharada de aceite y salteamos un momento los trozos de piña. Cuando estén cocinados los muslos, los sacamos de la cazuela, reservamos y, si la salsa está muy líquida, dejamos que reduzca hasta que resulte trabada. Ahora se devuelve la carne a la cazuela, rectificamos de sal si es necesario, incorporamos la piña y damos unas vueltas para ligar.



Tartaletas de frutos rojos

No es imprescindible hacer a mano un hojaldre o una masa quebrada para preparar un postre o cualquier otro plato, ya sea dulce o salado, para obtener un resultado final más que aceptable; así que es una buena opción comprar en el súper unas láminas ya preparadas y sorprender con un bocado dulce para el postre o la sobremesa, que ahora es de lo más cool.


Ingredientes y elaboración 
(para 18 tartaletas)

2 láminas de masa quebrada
4 yemas de huevo
1 huevo
1/4 l. de leche
1/4 l. de nata para montar
150 g. de azúcar 
40 g. de maizena
1 palo de canela
1 semilla de cardamomo
1 anís estrellado
1 vaina de vainilla 
La cáscara de 1 limón
100 g. de fresas
1 cajita de arándanos
1 cajita de moras
1 cajita de frambuesas
Canela molida 





Encender el horno a 200 grados y untar con mantequilla los moldes de las tartaletas.Sobre la encimera enharinada extender la masa quebrada y, si es muy gruesa, espolvorear de harina y dejarla de 3 ó 4 mm. de grosor extendiéndola con un rodillo. Se cortan circulos del tamaño suficiente para forrar los moldes (yo los usé de 6 cm. de diámetro) y se pincha la masa con un tenedor, se les pone dentro un disco de papel de horno y algo de peso (alubias, garbanzos, ...) y se meten unos 10 minutos en el horno, o alguno más, hasta que estén doraditas. Al sacarlas quitarles el peso y el papel y dejarlas enfriar. Se pueden utilizar tanto para preparaciones dulces como saladas.
Mientras están horneándose las tartaletas se pone a calentar la nata y 200 ml. de la leche con el azúcar, la canela en rama, la cáscara de limón, el cardamomo, el anís estrellado y la vaina de vainilla abierta por medio. Disolver la maizena en la leche reservada. Cuando hierva la leche, apartar y dejar infusionar 10 minutos. A continuación colar, volver al fuego e incorporar la disolución de maizena removiendo continuamente hasta ligar la mezcla. No es necesario que vuelva a hervir, sólo casi. Se deja enfriar un momento y se envasa en una manga pastelera para dejarla enfriar completamente en ella.