viernes, 17 de agosto de 2012

Salmorejo






Mi salmorejo es un salmorejo a "mi estilo". Este estilo viene determinado porque le añado pimiento, pepino y cebolla a la receta tradicional, que, dicho sea de paso, se pretende llegue a tener denominación de origen (hecha a base de miga de pan, tomate, aceite de oliva, ajo, vinagre y sal) . La última vez que lo hice formó parte de los platos que ofreció mi hija en la cena que hizo para su cumpleaños y, al día siguiente Esther, su Antonia de Jerez, ya me estaba escribiendo al blog para pedirme que pusiera la receta, así que va por tí. Bueno, también quiero dedicársela a Álex, para que se la encuentre cuando vuelva de Kenia y, como es  imposible que Álex entienda una receta si la totalidad de sus ingredientes no se expresan en gramos pues, he tenido la paciencia de pesar todos y cada uno de ellos. Así que, por eso, esta receta no contiene términos relativos a las cantidades del tipo un chorrito, un trocito, mediano, grandecito o pizca. No, aquí todo pesa los gramos que pesa, a tu gusto Álex. 
De todas formas, siempre me gusta advertiros que las cantidades de los aliños son orientativas, probad el resultado y rectificad lo que sea necesario, de esa forma estará a vuestro gusto y convertiréis la receta en propia.
Como curiosidad os diré que el día 24 de Abril pasado se celebró en Córdoba el día del salmorejo y fue degustado por más de 15.000 personas.



Ingredientes y elaboración (en thermomix)

1 k. de tomates maduros
300 ml. de aceite (yo uso Carbonell, 0.4º. En su defecto emplear uno de sabor suave)
200 g. de pan del día anterior (telera, o uno de los llamados "de pueblo", que tenga mucha miga)
50 g. de cebolla
50 g. de pepino
50 g. de pimiento verde
1 c/s de vinagre de vino (10 g.)
2 dientes de ajo (10 g.)
1 c/s rasa de sal (10 g.)

Guarnición
100 g. de jamón serrano picado (virutas o tacos)
4 huevos duros
Aceite de oliva

Trocear los tomates y triturar progresivamente 15 ó 20 segundos hasta velocidad 8. Trocea el pan. A partir de ahora no hay tiempo, se trata de triturar todo muy requetebién. Pon la máquina en vel. 5 y ve añadiendo por el bocal la mitad del pan troceado para que se vaya triturando.  Pon ahora el resto de ingredientes y sigue añadiendo el resto del pan. Cuando esté todo triturado, unos 15 seg.,  sube la velocidad  a tope y mantenla durante 5 minutos. Prueba para ver si tienes que rectificar algún condimento, si es así añádelo y bate un momento para integrarlo. Pasa el salmorejo a un tupper y mete en el frigorífico, debe reposar al menos 3 horas para que se ligue bien y, además, "engordará" un poquito.
A la hora de servirlo preséntalo en cuencos o cazuelas de barro, reparte el huevo duro picadito y el jamón en tacos en el centro y dibuja un finísimo círculo de aceite de oliva alrededor.

Consideraciones
Si prefieres hacer el salmorejo tradicional sólo tienes que omitir el pimiento, la cebolla y el pepino, el resto de la receta no variará.
Si vas a usar una batidora y no la thermomix, no hay problema. Será mejor que tritures el tomate y que prepares un cuenco amplio con el pan troceado. Vierte el tomate triturado en el cuenco, revuelve con una cuchara y deja un rato (media hora estará bien) para que se ablande el pan lo suficiente. Ve añadiendo el resto de los ingredientes conforme vas triturando y, ya sabes, velocidad máxima y un buen rato, como 10 minutos, para que te quede muy, muy fino y suave.





domingo, 6 de mayo de 2012

Tarta de crema catalana


Esta es una deliciosa tarta rellena y cubierta de crema catalana -ya sólo decirlo es un estallido de placer- que he preparado para el día de la madre, fecha por una parte muy comercial pero por otra, la mejor, una ocasión estupenda para obsequiar a la familia de la forma que más  me gusta, cocinando. La crema catalana de esta tarta está versionada para que no sea un subidón de colesterol, pero así queda muy suave y, del bizcocho qué decir, muy, muy esponjoso.

Ingredientes y elaboración

Para el bizcocho:
6 huevos L
250 g. azúcar
250 de harina con levadura
180 ml. nata para montar
130 ml. aceite de girasol
1/2 sobre levadura Royal
pizca sal
50 ml. de ron
1 c/c de vainilla líquida

Precalentar el horno a 180º. Montar los huevos y el azúcar hasta que doblen su volumen. (En thermomix 6 min. 37º, vel.4. y otros 6 min. sin temp. y  la  misma velocidad). Añadir la nata, el aceite, el ron, la vainilla y la pizca de sal  y batir 1 minuto. (En th. mezclar 10 seg. en vel.4.). Incorporar la harina, la levadura y sal y mezclar envolviendo los ingredientes con una espátula, sin batir. (En th.  mezclar 15 seg. en vel.6.)
Echar en un molde engrasado y enharinado y hornear 20 ó 25 minutos. Comprobar que esté cuajado. Dejar enfriar y desmoldar.


Para el almíbar:
50 ml. de ron 
220 ml. de agua
200 g. de azúcar
la cáscara de un limón
dos granos de cardamomo
una rama de canela
un anís estrellado
dos clavos de olor

Poner a cocer todos los ingredientes del almíbar juntos durante 10 minutos. Dejar enfriar con todo junto antes de colarlo  para que quede bien infusionado. (En th. 5 min., 100º, vel. 3). Reservar.

Para la crema catalana:
1 l. leche

250 gr. azúcar 
6 huevos L
75 gr. harina de maíz

la piel de 1 limón
2 c/c de vainilla líquida

1 palo de canela
1 pizca de sal
Azúcar moreno (para espolvorear) 

Canela (opcional)


Cocer la leche con el palo de canela y la cáscara del limón y dejar infusionar 5 minutos. Disuelve la harina de maiz en una poca de leche. Bate los huevos, el azúcar y la vainilla y ve añadiendo la leche  colada y la mezcla de harina mientras sigues batiendo. Vuelve a poner a fuego lento y no dejes de moverlo hasta que hierva de nuevo y comience a espesar. Aparta del fuego y deja templar un poco, conforme se vaya enfriando aún espesará más. Lo mejor es hacerla el día de antes y reservarla en una manga pastelera en el frigorífico. (En thermomix pon la mariposa en las cuchillas, vierte todos los ingredientes con la leche ya infusionada y programa 10 min., vel. 2, 90º).

Montamos la tarta


Si el bizcocho te ha quedado con "pancita" dale la vuelta y deja arriba la parte de abajo, así la superficie estará totalmente plana. Córtalo por la mitad y riega la base con la mitad del almíbar. Cubre esta parte ya almibarada con algo menos de la mitad de la crema catalana, pon encima la otra mitad del bizcocho y riega con el resto del almíbar. Haz decoraciones a tu gusto con la manga pastelera o extiéndela dejándola lo más lisa posible. Espolvorea con el azúcar moreno toda la superficie, o los adornos que hayas hecho y quema con un soplete. Si no tienes soplete bastará con ponerle la canela molida. 



Exquisita y tentadora.